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Reglamentación en el proceso de conservación de la calidad de acreedor en una transferencia de hipotecas

En las operaciones de titularización de créditos y garantías hipotecarias se podrá conservar la calidad de acreedor hipotecario.

11 de agosto de 2015

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Luego de la expedición de la Ley 1555 de 2012, se permite que cualquier consumidor de servicios financieros pueda realizar pagos anticipado en las operaciones de crédito; esto es, que tiene el derecho en cualquier momento de saldar sus deudas sin incurrir en ningún tipo de penalización o compensación por lucro cesante. Estos pagos se pueden realizar en toda operación de crédito, a menos que la operación de crédito supere los 880 salarios mínimos mensuales: para los créditos superiores a este monto, las condiciones del pago anticipado serán las establecidas en las cláusulas contractuales pactadas entre las partes.

Sin embargo la misma norma estableció que los cedentes (quienes transfieren un crédito) de garantías hipotecarias en transferencias de créditos a favor de sociedades titularizadoras o fiduciarias en procesos de titularización hipotecaria, conserven la condición de acreedor de dicha garantía para respaldar las obligaciones del deudor cedido a favor de quien transfiere el crédito. En últimas la calidad de acreedor hipotecario se conserva a favor del acreedor que cede un crédito garantizado a una sociedad titularizadora.

Para esto, la misma norma menciona que el cedente solicite al notario público ante el cual se otorgó la escritura pública de hipoteca, la expedición de un ejemplar de dicha escritura expresando el mérito ejecutivo que presta de acuerdo a la prelación o grado que le corresponda.

El Decreto 1310 de 2015, publicado el pasado 18 de junio busca reglamentar los supuestos de conservación de la calidad de acreedor hipotecario.

Según esta norma tal calidad sólo procederá en aquellos casos en los que al momento de la titularización el crédito cedido esté amparado por una garantía hipotecaria abierta, la cual se constituye para garantizar créditos futuros; y que la garantía esté inscrita en el folio de matrícula inmobiliaria del inmueble en el primer grado de prelación.

Para esto la solicitud debe presentarse ante la misma notaría donde se otorgó la escritura constitutiva de la garantía hipotecaria, acompañada por la certificación expedida por el representante legal del acreedor cesionario y contador público, y el certificado de tradición del inmueble, expedido con una anterioridad no superior a 5 días de la fecha de solicitud.

Dentro de los 5 días hábiles, luego del recibo de la documentación y una vez surtida la anotación, la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos expedirá la constancia. Este procedimiento no causa el cobro de suma alguna por concepto de Impuesto de Registro.

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de Activo Legal Ltda.