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El mercado de valores futuros tendrá mayores controles

Los instrumentos derivados operan en el mercado de valores, sin embargo tienen una regulación específica para eliminar el riesgo de los contratos de compra-venta de futuros.

13 de agosto de 2015

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En el mercado de capitales colombianos existen ciertas entidades que buscan garantizar la eficiencia de este, entre los cuales se encuentra la Cámara de Riesgo Central de Contraparte.

Esta entidad en particular tiene el propósito de ser la entidad de contrapartida de algunos de los productos que más se comercian en el mercado de capitales: estos son los instrumentos derivados (futuros y opciones) estandarizados sobre activos financieros y sobre commodities energéticos.

Esta Cámara de Riesgo actúa como contraparte en las operaciones aceptadas, volviéndose “comprador de todo vendedor y vendedor de todo comprador, mitigando el riesgo de contraparte y proveyendo al mercado eficiencias operativas”. En otras palabras asegura el pago de los instrumentos derivados.

En Colombia desde el 2005 surge esta cámara central para estructurar el mercado de derivados. Y es bajo la expedición del Decreto 2555 de 2010 que el Ministerio de Hacienda estipula las operaciones en las cuales se interpone como contraparte la Cámara de Riesgo Central.

Ahora, bajo la expedición este 9 de junio del Decreto 1265 de 2015, se ampliaron las operaciones en las que tal cámara podrá actuar. Bajo esta norma las entidades matrices bancarias podrán actuar como liquidadoras de operaciones que se operen, compensen, liquiden o se garanticen en la cámara de riesgo “que hayan sido transados por sus entidades filiales o subsidiarias, o por los fondos, fondos de inversión colectiva, patrimonios autónomos, encargos fiduciarios o portafolios de terceros administrados por estas”.

Bajo esta norma, se busca que la cámara de riesgo garantice estas operaciones, así no hayan sido transadas directamente por esta entidad, sino por instituciones descentralizadas o relacionadas en el mercado de valores.

¿Qué son los instrumentos de derivados?

Los derivados son contratos de compra-venta de sus activos subyacentes y la volatilidad de los precios de estos en un tiempo determinado. Estos activos son financieros como tasas, bonos, acciones o índices, u otros como son commodities, energéticos o cualquier bien comerciable.

Ahora cuando un derivado se denomina como estandarizado, quiere decir que este es transado en bolsa y determinado en tamaño, fecha de vencimiento y tipo de liquidación. En últimas, los derivados son promesas de cumplimiento de activos en un tiempo determinado, el cual frecuentemente es en la liquidación del contrato.

Estos derivados son atractivos para las empresas porque les ayuda a cubrir el riesgo de las variables que no pueden controlar, como son las tasas de cambio, inflación o precio de las materias o insumos. Para los inversionistas es también atractivo la adquisición de derivados; les permite cubrir sus portafolios y tomar riesgos solo en proporciones deseadas de acuerdo a las expectativas que se tienen de ese mercado en el futuro.

Críticas a la cámara de riesgo

La pretensión de regular el mercado de valores tomó mucha más fuerza luego de la crisis económica que se dio en 2008 y en la que aún pueden verse recuperaciones de la catástrofe económica vivida.

Uno de los argumentos que se mencionaba sobre las causas de esta crisis era la poca regulación, no sólo en el sector financiero, sino también en el mercado de capitales.

De esto, se ideó que los instrumentos derivados fueran negociados a través de un intercambio regulado por una contraparte central y así eliminar los riesgos de que una parte en la compra-venta del derivado no cumpla con sus obligaciones contractuales.

Los principales críticos mencionan que tal entidad centralizada no reduce en nada el riesgo, sino que simplemente lo concentra: el riesgo es ahora asumido por la cámara, pero tal política no impide que una de las partes de la compra-venta de derivados incumpla el contrato.

Al concentrarse el riesgo se llega a ser más procedente la posibilidad de un rescate financiero (bailout) con dineros de los contribuyentes, llevando así a un mayor déficit fiscal.

Por otra parte, tal intromisión en el mercado de valores puede llevar a crear burbujas especulativas en cualquier mercado o hasta de manera generalizada: al eliminar el factor de riesgo en este tipo de contratos, los inversionistas tendrían un disuasor menos para participar en el mercado de derivados, haciendo especulaciones apresuradas o irresponsables.

En últimas, los críticos mencionan que la centralización del riesgo llevaría a repercutir de igual manera en el mercado de valores, de lo que se hizo al centralizar el riesgo de pago de créditos inmobiliarios en el mercado estadounidense; lo cual fue la causa principal de la explosión de la burbuja inmobiliaria en 2008.

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de Activo Legal Ltda.