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La Superindustria crea incentivos para disuadir y delatar la cartelización de fijación de precios entre las empresas

Luego del escándalo del ‘cartel de los pañales’, la Superintendencia de Industria reformó el régimen de beneficios por colaboración para delatar estos acuerdos empresariales.

21 de septiembre de 2015

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En agosto del año pasado, apareció en los medios de comunicación una práctica que indignó a la población colombiana. Se trataba sobre un presunto acuerdo empresarial (que en microeconomía se denomina como colusión), fraguado en el año 2000, entre las principales empresas productoras de pañales, en el que acordaron el aumento artificial del precio de este producto de manera conjunta.

Luego a la aparición de este escándalo siguieron otros del mismo talante como fueron los llamados carteles de papel higiénico, el cemento, el azúcar, los refrigerios escolares y más. Aunque en ninguno de estos casos se haya dado un fallo, la Superintendencia de Industria y Comercio creó conveniente tomar cartas en el asunto desde un nivel jurídico.

En cuanto a las normas de protección a la competencia, la Ley 1340 de 2009, norma que las desarrolla, estipuló la posibilidad de que aquellas personas jurídicas o naturales que hayan participado en conductas que violen estas normas podrán tener beneficios si le informan a la autoridad competente sobre estos actos o si colaboran con la entrega de información de pruebas, como puede ser la entrega de la identificación de los demás participantes que incurrieron en estas prácticas.

El pasado 16 de julio, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo reformó la regulación que hace posible la extensión de beneficios por colaboración, al cometerse un acto que atente contra la libre competencia. Estas reformas buscan resolver los principales problemas de delación que surgen en los procesos investigativos por presuntas infracciones derivadas de acuerdos empresariales.

La primera medida que busca crear un incentivo para delatar los actos anticompetitivos es que la persona que los denuncie y que solicite estos beneficios será tratado como el no instigador o promotor de los acuerdos anticompetitivos; sin embargo esta persona, durante el proceso, deberá probar que así fue.

Otro incentivo son los beneficios en sí. Por ejemplo la norma ahora menciona que el primer solicitante (y delator de la colusión) se le otorgará la exoneración total de la multa a imponer; al segundo solicitante la reducción será entre el 30 y el 50% de la multa a imponer; al tercero y demás solicitantes se les concederá una reducción hasta del 25% de la multa a imponer. Sin embargo para ser beneficiario se deberá suministrar información que pruebe la existencia del acuerdo, su forma de operación y los participantes.

También, no sobra mencionar, que si se comprueba que el delator ostenta la condición de instigador o promotor del acuerdo, automáticamente se perderán los beneficios mencionados.

Por otro lado, la nueva norma menciona que tal exoneración o reducción de la multa también podrá extenderse en el mismo porcentaje a todos aquellos que hayan actuado para el delator como facilitadores y que colaboren en el curso de la actuación.

Bajo estos nuevos incentivos, el Decreto 1523 de 2015, busca que, si existen, nuevos acuerdos de colusión que atenten contra las buenas prácticas de competencia puedan descubrirse y resolverse con una colaboración más rápida y beneficiosa para aquellos implicados en tales prácticas.

Por último, vale la pena mencionar que el supuesto cartel de los pañales aún no ha sido resuelto y según la Superindustria se estima que por lo menos sólo dentro de un año, los colombianos sepamos si en realidad existió un acuerdo entre las empresas pañaleras para subir los precios de sus productos de manera artificial.

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de Activo Legal Ltda.