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Para aplicar la indemnización moratoria se debe probar la mala fe del empleador

En los procesos por contrato realidad el empleador debe probar que su actuar no se dio por pretender excluirse de sus obligaciones laborales, para ser absuelto del pago de indemnización moratoria.

09 de octubre de 2015

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La indemnización moratoria es el pago que tiene la obligación de realizar el empleador a uno de sus trabajadores, si incurre en el no pago de los salarios y prestaciones debidas al momento de la terminación del contrato laboral. Esta indemnización debe ser una suma igual al último salario diario por cada día de retardo hasta por 2 años; pasado este tiempo el empleador debe pagar además intereses moratorios “a la tasa máxima de créditos de libre asignación certificados por la Superintendencia Bancaria, […] hasta cuando el pago se verifique”, según lo indica el artículo 65 del Código Sustantivo del Trabajo.

Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia en diversos fallos ha indicado que esta indemnización sólo es aplicable cuando se compruebe la mala fe del empleador al momento de incumplir con el pago de salarios y la liquidación de prestaciones de un contrato laboral.

Precisamente, en un fallo reciente de la Sala de Casación Laboral de esta corporación, se precisó los métodos para determinar cuando el empleador obra de buena fe y así pueda ser liberado de la indemnización moratoria por el no pago de los salarios y prestaciones sociales de un extrabajador.

Para que se pueda realizar la absolución de esta indemnización la Corte ha manifestado que es necesario revisar las particularidades de cada caso, las cuales deben ser comprobadas durante el proceso judicial. Así, esta indemnización moratoria sólo puede efectuarse durante un proceso judicial y no de manera automática, además de una evaluación cuidadosa por parte del juez.

En cuanto a demostrar la buena fe, la Corte mencionó que es necesario que el empleador demuestre que la dejación de pagos o la no realización de la liquidación de un contrato laboral sea a causa de creer de manera razonable que no debía realizar tal.

Esto sucede normalmente en los casos en que se discute si existe o no una relación laboral. De manera más clara, si un contrato de servicios es de facto un contrato laboral. Aquí, el empleador debe probar que la creación de un contrato de servicios en vez de uno laboral se dio no con el propósito de sustraerse a sus obligaciones laborales, sino por “razones serias y atendibles”.

En últimas, en el proceso judicial, el empleador que desee que no se le aplique el pago de indemnización moratoria, debe probar que siempre obró de manera legítima y con ánimo exento de fraude.

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de Activo Legal Ltda.