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Líderes, ¡a conectarse con su organización!

Toda persona que se haga llamar “líder” debe estar “alineado” con su organización y con sus colaboradores, no importa el cargo que tenga dentro de la compañía.

12 de febrero 2016

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Autor: Camilo Rodríguez Botero Analista de Consultoría en CAUAC

Los líderes en las organizaciones deben trabajar eficazmente para dar respuestas a 4 preguntas clave: • ¿Hacia dónde vamos? • ¿Cuáles son los objetivos y prioridades? • ¿Cómo vamos a ser apoyados como colaboradores de la organización? • ¿Cómo vamos a ser recompensados? Vale la pena aclarar que las respuestas cambian según el nivel de liderazgo y es lo que asegura el compromiso emocional por parte de los líderes. Mas no importa el cargo que se tenga en la empresa, los líderes deben tener competencias como la capacidad de cambio y transformación, la cual considero es la más importante de todas; también, la capacidad de transformar el enfoque de liderazgo, de tener énfasis en ventas, resultados y procesos a lograr compromiso emocional de clientes y empleados; otro desafío sería el de tener la habilidad de alinear los objetivos personales de sí mismo y sus colaboradores con los objetivos corporativos; el verdadero liderazgo que emerge en las personas les permite evaluar y ser evaluado sin temores a ello, entre otras capacidades.

Por otro lado, pero de forma paralela tenemos que la manera más importante, y tal vez la más frustrante, en que algunas personas se convierten en malos líderes, es por suponer que lo saben todo. Es algo muy común, porque solemos pensar que el jefe debe saberlo todo y de todo y nos olvidamos que es como cualquier otra persona, pero también esta persona suele olvidar que a pesar de su experiencia es humanamente imposible que abarque todos los temas. Ninguna persona, sin importar su inteligencia, puede llevar una empresa a la cima por su propia cuenta.Para eso se requiere que cada voz sea escuchada.

En ocasiones este jefe (porque no lo podemos llamar líder) lo encontramos como un personaje altamente arrogante, que difícilmente delega y escucha, razón por la cual se convierte en el principal obstáculo para el surgimiento de nuevas ideas.

También, podemos encontrar otro tipo de liderazgo que imposibilita a la compañía y a sus colaboradores a evolucionar; se trata de ese liderazgo lejano de comando y control, el cual se caracteriza por un jefe lejano a sus empleados, uno que se aparta emocionalmente de ellos porque prefiere trabajar a puerta cerrada que lidiar con sus colaboradores.

La diferencia entre el jefe sabelotodo y el jefe distante, es que este último no tiene ningún nivel de compromiso con la compañía y sus colaboradores e imposibilita la inspiración.

Hasta el momento hemos hablado de algunas características de los jefes arrogantes, distantes, sabelotodo e incluso sin compromiso, pero qué hay del otro extremo. Hablemos ahora de ese jefe que se va al extremo de lo gentil. Este personaje carece de capacidad para tomar decisiones difíciles dentro de la compañía y por tratar de complacer a todos crea una confusión difícil de reparar dentro de la compañía.

Generalmente estos jefes son los más dañinos para sus colaboradores porque no tienen la capacidad de brindar evaluaciones francas, rigurosas, sobre el desempeño de cada colaborador; ofrece a todos el mismo elogio.

Parte de ser un mal líder, sin importar qué tipo sea, es que la persona no advierte sus problemas. Pero si considera que su jefe figura entre los malos líderes antes mencionados, piense que cuando finalmente llegue su turno sabrá bien qué es lo que no debe hacer.

Seguramente ustedes se preguntarán ¿cuál es el beneficio? Pues bien, una organización con compromiso puede lograr impactos como el incremento de ingresos operacionales en al menos 20%, incremento en los ingresos neto desde un 15%; crecimiento de la rentabilidad del 21% con reducciones en costos operacionales del 10%. (Comparar con Doctores George H. Labovitz y Victor Rosansky, autores del libro: “Rapid Realignment”).

Lo cierto es que los líderes toman los desafíos como nuevas oportunidades de mejora y siempre enfrentando dichos desafíos desde perspectivas equilibradas, buscando balancear las prioridades de todos los ámbitos de la vida. La competencia y desempeño laboral se ven influidos por factores que van más allá́ de los lugares de trabajo. Esto se ve reflejado en el aumento de la capacidad de liderazgo y un mejor clima organizacional.

Este artículo fue publicado originalmente en la décimo novena edición del periódico Activo Legal. Si desea obtener esta información de manera actual y rápida, haga click en suscripciones.

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de Activo Legal Ltda.