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Tributación por adquirir servicios técnicos en el exterior

Son objeto de retención en la fuente los pagos o abonos en el exterior a favor de “sociedades o entidades extranjeras sin domicilio en el país, personas naturales extranjeras sin residencia en Colombia”.

06 de julio de 2016

Es muy común que las empresas tengan que adquirir servicios técnicos (la realización de una labor transitoria o permanente, intelectual o material) en el exterior y ahora más en materia de asesorías o soporte técnico de infraestructura tecnológica, pero ¿cómo deben gravarse este tipo de servicios?

El Estatuto Tributario estableció que son ingresos de fuente nacional de manera excepcional, es decir, ingresos gravables, la prestación de servicios técnicos o de asistencia técnica, ya sea si estos se prestan en el exterior o en el país.

Por otro lado, el Artículo 406 del mismo estatuto dejó claro que serán objeto de retención en la fuente los pagos o abonos en el exterior a favor de “sociedades o entidades extranjeras sin domicilio en el país, personas naturales extranjeras sin residencia en Colombia”. Ahora bien, en especial las consultorías, los servicios técnicos o de asistencia técnica prestados en el país o en el exterior tienen una tarifa única para la retención en la fuente de 10%.

Lo anterior establece la diferencia entre ese 10% y la tarifa del 33% de retención en la fuente por pagos al exterior que establece el mismo Estatuto Tributario. En otras palabras, únicamente se debe aplicar este 10% de retención en la fuente por pagos al exterior a consultorías, servicios técnicos o de asistencia técnica prestados en el país o en el exterior más el IVA (Impuesto a las ventas), según sea el caso.

Aún existe esta confusión respecto a la retención en la fuente por pagos al exterior. Toca aclarar entonces que la tarifa del 33% de retención en la fuente se debe realizar por pagos de “intereses, comisiones, honorarios, regalías, arrendamientos, compensaciones por servicios personales, o explotación de toda especie de propiedad industrial”.

También toca decir que retener para el Estado un 10% por adquirir un servicio técnico, una consultoría o una asesoría internacional, puede considerarse una medida arbitraria del Estado en su afán por gravar y recaudar todo lo que se mueva. Además de ser una arista más para poder llevar a cabo intercambios y transacciones comerciales realmente libres.

Sin embargo y para finalizar, en estos tiempos en donde el conocimiento tanto intelectual como técnico imponen las pautas de la innovación, es importante contar con servicios técnicos o asesorías internacionales que permitan crecer los negocios, así que de una manera resignada, habrá que continuar pagando el 10% en retención en la fuente por este tipo de servicios en el exterior y esperar lo que traerá la reforma tributaria que vienen anunciando hace casi un año.


Este artículo fue publicado originalmente en la vigésima segunda edición del periódico Activo Legal. Si desea obtener esta información de manera actual y rápida, haga click en suscripciones.

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