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¿Es posible que se aplique el 4x1000 para los saldos positivos de las tarjetas de crédito?

Esta pregunta se responde al estudiar el artículo 871 del Estatuto Tributario, el cual define cuál es el hecho generador para el cobro del Gravamen a los Movimientos Financieros, más conocido como 4x1000.

19 de julio de 2016

Según esta norma el hecho generador de este impuesto es la realización de transacciones financieras con el objeto de disponer de los recursos que habían sido depositados en cuentas corrientes, de ahorros, o del Banco de la República, además de los giros de cheques de gerencia.

Además de estas generalidades, este artículo menciona las transacciones específicas que genera el impuesto; entre estas se encuentran los saldos positivos en las tarjetas de crédito. Según la norma el hecho generador en las tarjetas de crédito se da cuando se realicen “débitos efectuados sobre los depósitos acreditados como ‘saldos positivos' de tarjetas de crédito".

Esta obligación también se encuentra sustentada en el Decreto 405 de 2001 que menciona que en el evento del 4x1000 para estos saldos positivos de tarjetas de crédito, el agente retenedor serán los mismos establecimientos de crédito que realicen cualquier débito sobre estos saldos positivos de tarjetas de crédito.

No sobra recordar que según el artículo 872 del Estatuto Tributario, supuestamente este impuesto a las transacciones finalizaría el 1ro de enero de 2022, con reducciones en la tarifa a partir de 2019 en que se comenzaría a pagar un 3x1000; luego en el 2020, una de 2x1000; y finalmente de 1x1000 en 2021, para eliminarse el próximo año.

Sin embargo no nos debemos ilusionar, ya que este impuesto ha sido constantemente extendido con auspicio del gobierno desde 1998, prometiendo desde el principio de su creación que este solo será momentáneo por un par de años, para eliminarlo luego de superada la coyuntura que lo originó.

 Al principio fue creada para resolver la crisis financiera de 1998, pero acercándose su término para ser eliminado de la vida jurídica, los gobiernos han sabido encontrar diferentes crisis como disculpa para mantenerlo. Un impuesto que nació por una crisis y que solo iba a durar un año, ya está cumpliendo 16 años y por lo menos tiene 4 años más de vida, los cuales, no sería sorprendente, podrían ser más si el Estado persiste en encontrar nuevas crisis en el futuro.



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Este artículo fue publicado originalmente en la vigésima segunda edición del periódico Activo Legal. Si desea obtener esta información de manera actual y rápida, haga click en suscripciones.

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